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Viejo 05-dic-2007, 06:31   #4
cachito
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¿Qué sería del mundo sin poetas?, se preguntaba el romántico. ¿Qué sería del mundo sin místicos?, nos preguntamos nosotros. La mística es la puerta a la última dimensión, y el poeta la herramienta que nos permite confirmarla; es el otro, un ser de carne y hueso como nosotros, que nos dice: “esta es mi experiencia, tú puedes seguir el mismo camino”. La poesía mística constituye, por tanto, una actividad que canaliza nuestros deseos, tanto personales como colectivos, cohesiona ideas y favorece el desarrollo intelectual y ético de la sociedad. En cualquier caso, sin el ejercicio poético no existirían las matemáticas, que son la base de las ciencias formales, ni la ética, que es uno de los cimientos sobre el que construimos nuestras sociedades. Sin poesía nuestro mundo sería incomprensible, meramente instintivo y animal.

El poeta místico es el poeta del amor trascendente, capaz de sentir un amor tan fuerte como para remontarse sobre la rutina que le rodea. Un amor que aboga por el individuo, sea hombre o mujer. Un amor capaz de irradiar su bondad sin dejarse encuadrar en categorías de posesión. Un amor que fortalece y expande el corazón mediante una generosidad fraternal. Un amor que manifiesta con su lenguaje poético la invitación a participar en la cercanía e infinitud de la Divinidad.
Para la poesía comprometida esto tiene la consecuencia necesaria de que ha de ser sincera, y por ello ha de imponerse a la tendencia del lenguaje al engaño. Por tanto, el poeta místico ha de vaciarse y dar paso a todo lo que está en su interior, tal como allí está, esto es, hacia el interior del abismo divino. Quizá esta sea la base para explicar la persecución de la que poetas místicos han sido objeto. El desahogo es una expresión fuerte de la sinceridad aquí significada. En el poema se expresa todo lo que en la naturaleza humana hay de alegría y gratitud, de necesidad y desengaño, de queja y disputa, de preocupación y culpa, de ansiedad y esperanza. Un ejemplo de esto que queremos decir lo encontramos en el siguiente poema de Rumi, uno de los más notables poetas sufíes:


Sé como el Sol para la Gracia y la Piedad.
Sé como la noche para cubrir defectos ajenos.
Sé como una corriente de agua para la generosidad.
Sé como la muerte para el odio y la ira.
Sé como la Tierra para la modestia.
Aparece tal como eres.
Sé tal como pareces.


Si pudieses liberarte, por una vez, de ti mismo,
el secreto de los secretos se abriría a ti.
El rostro de lo desconocido, oculto más allá del universo,
aparecería en el espejo de tu percepción.


En realidad, tu alma y la mía son lo mismo.
Aparecemos y desaparecemos el uno con el otro.
Este es el verdadero significado de nuestras relaciones.
Entre nosotros, ya no hay ni tú ni yo.


El valle es diferente, por encima de religiones y cultos.
Aquí, en silencio, baja la cabeza.
Húndete en la maravilla de Dios.
Aquí no hay sitio para religiones ni cultos.


Hay un Alma dentro de tu Alma. Busca ese Alma.
Hay una joya en la montaña del cuerpo. Busca la mina de esta joya.
¡Oh, sufí, que estás de paso!.
Busca dentro, si puedes, y no fuera.

En el amor, no hay alto ni bajo,
mala conducta ni buena,
ni dirigente, ni seguidor, ni devoto,
sólo hay indiferencia, tolerancia y entrega.



En estos versos vemos reflejadas todas las dimensiones por donde penetra el corazón del hombre, con libertad a veces grandiosa y sinceridad a veces espantosa, mas por ello mismo instructiva. En tales versos el poeta –y con él la gente que los lee y los interioriza- desahoga realmente su corazón sin retener nada. Y así sus palabras siguen conmoviéndonos todavía, precisamente por su sinceridad. A este tipo de sinceridad pertenece la totalidad, aspecto que también tienen en común la poesía con la fe religiosa.

El poeta místico se vacía de su ser, se abandona en un misterio de amor –como hemos dicho-, ya que sin amor no hay posibilidad de profundizar en el propio ser ni de penetrar en el amor divino, como así lo glosa magistralmente San Juan de la Cruz:


Sin arrimo y con arrimo,
Sin luz y a oscuras viviendo,
Todo me voy consumiendo.
Mi alma está desasida
De toda cosa criada,
Y sobre sí levantada,
Y en una sabrosa vida,
Sólo en su Dios arrimada,
Por eso ya se dirá,
La cosa que más estimo,
Que mi alma se ve ya
Sin arrimo y con arrimo.
Y aunque tinieblas padezco
En esta vida mortal,
No es tan crecido ni mal,
Porque, si de luz carezco,
Tengo vida celestial;
Porque el amor de tal vida,
Cuando más ciego va siendo,
Que tiene el alma rendida,
Sin luz y a oscuras viviendo.
Hace tal obra el amor
Después que le conocí,
Que, si hay bien o mal en mí,
Todo lo hace de un sabor,
Y al alma transforma en sí,;
Y así en su llama sabrosa,
La cual en mí estoy sintiendo,
Apriesa, sin quedar cosa,
Todo me voy consumiendo.


Entramos aquí en la dimensión metafísica del ser, asunto espinoso al que debemos, sin embargo, prestar algo de atención, porque el significado del ser, es evidente para todos, pero no todos lo conceptualizan de igual forma. ¿Cómo se manifiesta el ser en la poesía mística? Para Octavio Paz, “el poeta crea el ser”, pero ¿no constituye esta respuesta una negación de la trascendencia? El poeta es creador, mas no es el creador de sí mismo, y menos de la naturaleza. Esto equivaldría a atribuirse un papel divino, una argucia panteísta de la que conviene alejarse. El ser del poeta místico se manifiesta en un acto real que busca la sublimación de los sentidos. ¿Acaso no todos estamos llamados a la perfección? Sí, porque no somos seres perfectos; pero cualquiera puede eludir ese camino. Para el poeta, sin embargo, sí es obligada la búsqueda de la perfección y lo sublime, tanto en su obra como en su vida. No olvidemos que su poesía transmite una realidad y contribuye a la riqueza cultural de su comunidad.

En definitiva, el poeta místico siempre será un “iluminado”, es cierto. Propone caminos de fe en una realidad superior, sueña imágenes y escenas que pueden raptarlo –si quiera por un momento- de este mundo, ofrece un testimonio válido que nos acerca al misterio profundo, eterno y amado de Dios.




Anita en verdad me gusto el material que presentastes aqi y quise contribuir de alguna forma.Espero que esto pueda motivar a muchos a profundizar en las maravillas de la poesia mistica.Un Besooteeee y abrazootee para ti nena!!!Feliz Navidad!!!

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Úlima edición por cachito fecha: 05-dic-2007 a las 06:39 .
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