Originalmente Escrito por xama Sírvanse a bien
en antes molestarse
en dar a conocerse.
Sebastián Samaruga.
1.
Siento el tiempo
transcurrir dentro
de mis venas
Desgarran mi sangre
las palabras
arrastradas por el viento
Suceden de pronto
en momentos,
lo siento
Me advierten despierto
las voces del alba
susurran adentro
2.
Apaciguadamente
ascienden, abiertas
Hacia el fondo del cielo
las plegarias desiertas
Concurren al coro
de los sentimientos
Los deseos de verte
de tenerte cerca
3.
En lo profundo de la víspera
ocupan certeros
Anhelos, como el clamor de un lamento
y mueren postergados
Amaneciéndose a los ojos, y en la misma luz
se deslucen aún brillantes
Quienes se acongojan, no encuentran abrigo
ni en su propia ropa
Hay que sembrar un nuevo cielo
¿Quién contará hoy las estrellas?
4.
Habitan el camino.
Colman de a suspiros
ansias enfáticas
de ser
Despojar a las aves
de su vuelo
ya no es mas el transcurso
de nuestras virtudes
Agotadas las estaciones
los días pasan.
Crean, si quieren
aún en los minutos
Hacia la calma desnuda
nadar a favor del río, vamos
no nos detendremos
si ocurre algún lamento
5.
Ahítos deseos
no sobornan
a la paciencia.
Abrumadora espera
Con sordo deleite
conmueven su boca.
Saborean la nostalgia,
rememorado porvenir
Hubo, alguna vez,
que habrá, ciertamente.
En el gran banqute
el lugar adecuado
Encuentran su sitio
y disponen abiertos
a su cómodo gusto
merecido manjar
6.
Un lapso, una ilusión
alza feroces, abarcando sueños
a quienes primero descendieron
Los próximos corren
mejor suerte
que los que vendrán
¿Qué tan profundo
puede cerrarse
una herida?
A cielo abierto
lloran
los verdaderos sabios
A río tendido
fluyen
las estelas de una época
7.
Desterrado de mi propio exilio
se enjuagan de verdades mis memorias
Es el seco llanto cadencioso
de una reiterada resignación
¿Cómo continuar, asumiendo el deseo
de un nuevo comienzo?
¿Cómo no dejar de concluír, habiendo designado
el fin como destino?
8.
Ciertos recodos en el laberinto
me hacen pensar, a veces,
en si es que hay un mañana.
Sofoco un lamento y sigo.
Atareado en despabilarme, busco,
calor en un húmedo rincón.
Calla mi despertar el sueño
que esa noche se atrevió a gemir
el día venidero que aún no nace
No concibo esta vigilia
de conocidas penumbras
sin un despertar ahora
9.
Claras memorias se clavan
en la cabeza del dragón
La dama ya no arrastra
pésames en la seda de su cola
Sus dentelladas de fuego
ya no mastican más que hiel
Vestida de gala se consagra
en fúnebre noche que titila
Desgarran sus escamas
niños sedientos de tiempo
Brota de su pecho eterno
fluír de dulce saciedad
10.
Descansa la espera
En sangre hacen las paces
los hermanos
Distante la hora
del encuentro de las aves
que cruzan sus distancias
Ajeno quien mira
al recelo de las ansias
de conservar victorias
Calla su andar
oculta el eco.
Él, que aún es cierto
11.
Plasmas en la realidad, un lienzo
Con sólido trazo, una sonrisa
Piensas en cálidos colores
para que en una mirada el sol encuentre
A tu paso
el camino de la luz
En tu vida
el pincel de una caricia
12.
Se conmueve la verdad
Otro descanso para la ofensa
reiterada de no llegar a ser
Victorioso Aliciente
Un lugar ocupa despacio
la certeza de poder alcanzar
El camino al mismo paso
de los vientos que sugieren
al peregrino un triunfo
Asì encuentra complaciente
el mirar de sus hermanos
juntos hacia la misma cima
13.
Que afilados se ven los dientes
cuando la hora se acerca
en tan sólo unos instantes
Cuán agudas las palabras
garras contando cada cosa
que tu tienes a gritos
Se siente delgado el tiempo
Te tienta sentir de nuevo
Ves agotado el molino
por última vez gira lento
Despacio murmuras, en el último aliento
Despedida feliz hacia el futuro
Al reconocerme, me saludo
Encontrarme, al fin, no fué tan malo
14.
Respeto más
el miedo a equivocarme neciamente
que el miedo a que suceda
de forma equivocada al fluir
Respeto más
el segundo del instante
que la hora del momento
para todos acordada
Resuelvo pronto
encontrarme de nuevo
Hallarme envuelto
del tiempo en el que ocurro
Consigo torpe
decirlo a media voz
Pero tú me escuchas
o, al menos, lo presiento
Estimas hacerlo
durante una pregunta
Responder en silencio
ahuyenta toda duda
15.
Tan pesada
como es posible
El alma
como si fuera vacía
Todavía
habita el espacio
Esparciéndose
el eco de tu voz
Lento murmullo
de sombras y madejas
Superponiéndose al hilar
de tus historias
En mi memoria viva la llama
de un fervor, un gran deseo
De abandonar el viejo cuento
El laberinto, ya pasó el tiempo |