El caballo Una vez tuve un caballo salvaje
encerrado en el pecho, podías oír
su galopar desenfrenado acercándose,
como un tronante y desbocado ejercito de tambores furiosos.
Loco como una cometa sin dueño,
como una rumbita sin rumbo.
Ahora el caballo está cansado,
las cartas andan marcadas,
y su galopar es sólo ya un triste trote,
como un solemne y torpe réquiem de silencios decapitados.
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__________________ La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Miguel de Cervantes Saavedra
Editado por JULIA en 20-ene-2008 a las 07:12 |