¡Excelente! Estupendo soneto de corte clásico combinando endecasílabos de acentuación interna heróica y melódica. Si algun apunte, los puristas se quejan de la utilización excesiva de gerundios y participios en las rimas, a mi en lo personal no me molesta en lo absoluto, hay cientos de ejemplos de ello en la literatura clásica. Pero por aquello de ir balanceando tus escritos, -si quieres- mantente alejados de ellos. Yo te lo recomendaría.
Estas en buen camino amigo poeta.
Cita:
Originalmente publicado por Darío de Otero y Manrique Me dices que tus ojos me han llorado
y que sufres, tal vez como he sufrido.
¡No le creas!, me dice en su latido
mi pobre corazón que has destrozado.
Pues no puede olvidar que en el pasado
faltando a la verdad, tu le has herido:
cubriste con las sombras del olvido
la luz de aquel amor que yo te he dado.
Fueron dagas, amor, aquí en mi pecho
tus palabras, amor, al despedirte,
pero a pesar del daño que me has hecho…
¡No pretendo, en verdad, amor herirte!
Tributo de mi amor, desde mi lecho
elevo a Dios mi voz, por bendecirte. |