el acantilado Los días grises pasan
y después
el viento,
la tormenta,
la lluvia,
las náuseas,
el acantilado a la altura
de tu boca.
Y esa voz llena de cicatrices
que me habla
cuando me meto
a tu lado en la cama.
La luz en las persianas
que trastoca
el contorno de una mujer
en las farolas.
La locura junto a ti
en esta guerra
de besos e inquietudes,
de tu piel desnuda
bajando hasta el ombligo
bebiendo el agua
de mis pozos más profundos.
El hastío en los jadeos
y el vaivén de mis caderas
echando una carrera
al despertador,
ruido, mucho ruido,
saliva,
piel,
sombras,
esperma surcando mis ojos
y yo,
perdida en el blanco de los tuyos.
Los días grises pasan
y después
los cuerpos,
los jadeos,
las caricias,
los orgasmos,
el acantilado a la altura
de tu boca
donde puedo
naufragar. Regístrate en el Portal para quitar esta publicidad.
__________________ Arrojémonos a nuestros vacíos.
suicidémonos hasta leer en la prensa de la tarde:
"Murieron de una sobredosis de poesía".
Redescubrámonos a cada instante.
Inventémonos de nuevo,
en esas horas de no saber qué hacer
mientras el pez que nada en nuestra mesa
naufraga entre los humos del tabaco. JULIÁN ALONSO,poeta
Editado por isabel rodriguez en 11-feb-2008 a las 04:23
Razón: tenía faltas de ortografía
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