HAIKU Y DUETO
SELECCIONADO POR EL JURADO
EN EL MES DE FEBRERO 2008
I.- HAIKU
II.- DUETO
Flor del Eco Bastet*
Mitra
-Narciso-
Apogeo de beldad indeleble,
cascajo de diamante,
Narciso majestuoso y pútrido
amor lóbrego sin reflejo,
en sus prismas
rebotó y deslizó a las hojas
que saben hablar
del nido en su flagelo;
exorcizando malabarismos de la suerte
hurgando entre el conífero soplo,
sorbiendo albores verduscos,
camuflando espejismos del mal
bebido de su frente en pétalos;
maldito de sorda belleza.
-Eco-
Velo guareciendo a un Zeus promiscuo
La furia de Hera escupe tu sentencia
Ninfa con sonido de oro,
la mitad del color de tus cuerdas
cae en el sepulcro del sol en el ocaso.
Y ya no baila la voz,
enroscada al poniente
bajo el arco de un refugio
perdido entre las lluvias
de huecos, sepultó a la Oreade
en escarcha de silencios;
entre estridentes grises
de sempiternos ojos.
-Entre brumas-
Bosque de satín,
paseo de luciérnaga desdeñando el éter
navegas por sombras de dioses
y figuras lívidas.
Durmió en tu regazo
un imperio de follajes, esmeraldas
de sabia amamantando
los lamentos de una escariada alma.
-Catarsis del encuentro -
Jaras de cupido secuestran a Eco
clonación de un reflejo de palabras
profiere la boca de anís con desprecio “no te amo…”
Eco en resonancia: “ te amo, te amo, te amo”
núcleo fragmentado se cubre en la fronda ciega
desprecio elíptico perdido en el embriagado tímpano
con su vino, cortando el reptar
de sus sueños en la mueca del divino,
sin égida de párpados eclipsando
el brillo extinto en sus pestañas
mutiladas en su vuelo.
-Justicia divina -
Némesis teje orlas de venganza
estático lienzo líquido
refleja líneas de belleza insigne;
morderá su vientre de nácar
con rueda y rama de manzano.
Hasta la luna se tiñe en su desvelo
con el carbón de su sed de miel.
Hilando su sombra tras sus mejillas.
-Flor del eco -
Agridulce almíbar en capullo se confina,
festín de cuerpos navegantes de agua,
epilogo que termina con olor a primavera,
Inopia errada de un cáliz que enreda sus raíces en la tierra,
flameando en luceros de alas , flotando,
en lágrimas sobre su campana hipnótica,
un abanico color perla, como hebilla de luto
se derrama y se pierde quieta;
una flor,
prendada al reflejo de un eclipse en polvo ilusorio
bajo la sal de sus labios y entierro.
Una flor,
vagando en sepultura adolescente, guardada,
en la paz del eco.
-L A L E Y E N D A-
-Eco La ninfa parlanchina inventaba historias para distraer a Hera, mientras su marido Zeus cortejaba a otras ninfas. Hera descubre el engaño y castiga a Eco quitándole la voz, obligándola a repetir lo que decían los demás. Incapaz de tomar la iniciativa en una conversación, limitada sólo a repetir las palabras ajenas.
Narciso un joven muy hermoso despreciaba el amor de todos, en su nacimiento el adivino Tiresias predijo que tendría un larga vida si no se contemplaba a sí mismo.
Narciso desprecia a todos y un día en el bosque se encuentra con Eco y cruelmente se niega a aceptar su amor, por lo que la ninfa, desolada, se oculta en una cueva y allí se consume hasta que sólo queda su voz.
Para castigar a Narciso, Némesis, la diosa de la venganza hace que se enamore de su propia imagen reflejada en un lago. Narciso se deja caer y dicen que aún en el Estigio (el mar de la tierra de los muertos) Narciso continúa admirándose. En el lugar en que Narciso muere, nace la flor homónima.