A falta de ti,
por la privación que sufro
de tu voz,
tu mirada,
por tu simple ausencia;
agonizante me encuentro
aquí dentro de estas cuatro
paredes.
No es posible, que sin ser
nada te extrañe tanto.
Tal vez estoy exagerando,
y no deba darte tanta
importancia.
¿Quizás he desterrado
la razón?
¿A algún rincón lejano,
donde mi fatua mente
se mofa de mi ,
alimentado mi tormento?
Ansiando, redimirle
cual arquero certero,
liberando su flecha,
apuntando al infinito,
dejándole ahí, flotando
en el vacío.
La calma, que preside
es humillante, para un ser
carente de humildad.
Pero la ha encontrado
escondida, en la forma mas
bella y fulminante,
¡eres tú!
mi amiga,
mi confidente,
en las lagrimas,
y alegría,
en lo más bobo ó,
en lo más serio.
Tu esencia es lo
que busco,
una sonrisa
es lo que,
quiero.