Re: El lugar adonde vamos yo veo una reflexión profunda sobre la Fortuna o los Darmas / Karmas / individuales y colectivos. La realidad de la Maya, anhelada como suerte / fors / atajo / es ese espejo distorsionador del que hablas; un engaño o hechizo, representado por «la baja calidad de (su) hermosura». No es el verdadero progreso y trabajo necesario para crecer... en ese contexto es que hablas de Argentina y otros países, con su memoria de asesinatos, miserias, «correcciones pendientes», oscuras asechanzas que aún persisten... y esa necesaria reexaminación del «lugar del destino», lugar social-político, pero también moral y espiritual...
me gustó el poema por la visión tan amplia de algo que no es solamente opción de partidos e ideologías...
carlos |