Llega siempre un momento en el que nos sentimos tan abrumados y desamparados que la única cosa a la que podemos recurrir es, justamente, esa cosa intangible que presentimos pero no palpamos.
Quizás por ello gusto de creer que este mundo es más mágico de lo que suelo aceptar y con mayores personalidad que las que mis ojos ven.
Evidentemente es una creencia muy personal y dada a la ingenuidad que gusto de mantener para no sentir el hueco.
...aún así, nada dice que no pueda ser posible. Quizás nos escuhan más de lo que podemos comprender.
Un gusto, señor, le veo en exceso taciturno y desdichado. Aunque, ello puede ser mera poesía, ultimamante parece que su alma grita máds de lo acostumbrado.
.:Tati:.