Voy a pintar tu cuerpo en un mural,
envidia de pintores italianos
y habrá un Renacimiento,
entre mis manos.
Voy a entonar un fresco en la capilla,
subiéndome al andamio de tus versos
para pintar de versos tus mejillas.
Motearé de amor tu dulce boca,
en tablas de romántico tardío.
Serán de mi color
tu niebla y frío
y tú, mi amor,
serás mi loca.
Escuela flamenca en tu regazo;
el blanco de tu piel, impresionismo
y entre tus pechos
¡yo el pincel
en tus abismos!
Y sombrearé las sombras de tu noche
y teñiré tus sueños de colores,
subido a tu escalera
y si quisieras...
pintor de brocha gorda
de tu alcoba.