. Resbala la mirada agotada en ese vano intento
de quedarse fija en la caligrafía perfecta de tu espalda,
resbala de la soledad acompañada,
se sujeta en el mapa estelar de tus lunares,
de tus vértebras,
de los ángulos exactos que se forman entre los rincones de tu axila
y las perversiones de la fantasía,
resbala,
cae,
cae,
acaricia,
es sólo una mirada…
Due® 3Julio08