Originalmente publicado por Issisora
Amor bienaventurado,virtuoso
vas derramando gotas de alma por los vientos,
tocando con tu espíritu la beldad
danzarinas notas que encienden el fuego divino
de la rosa de Dios que toca manos tus manos
y abre la perla de este amor
para que seas corona de creación...
Oh poesía, virgen hoy vestida de iridiscente alborada
regalando a la esperanza baños de fe viva....
Si, fe viva, manos sumergidas tras el silencio en el alba
para que despierten genuinos sonidos
del corazón latiendo acelerado.
Fuego de gracia, aureola de coraje.
hasta llegar con la fuerza de sutil pasión,
donde se funden en sentir dos almas
eternamente enamoradas
y de su amor son fuente, fuego y agua bendita.
Son el misterio sentido de cada viaje eternamente inolvidable
en ese amatorio trinar emolientes de espíritu,
el alma que rie, y se goza,
cuando se rinde ante el amor que eleva al amor santo
su cáliz de victoria.
No se conforma con ser cuerpo en vida,
de estériles testimonios que no abren el corazón del cielo
ni déjan resucitar un rayo de luz viva.
Esa LUZ, de vida enamorada
quien llena la habitación de los sentidos
con soplos de ternura ese fuego QUE ALEJA
falsos, descontentos, pordioseras mentiras
que disfrazadas de sonrisas
solo les envenenan sus almas,
porque lanzan dardos, celos, abaricia, envidia
falsedad de rosedales plasticos,
que emulan amor que amor....
Acaso vive el amor en un templo muerto?
Vida, no dejes opacar las perlas del resplandeciente ese gran amor, prospéralas, elévalas a las alturas
como besos en la nariz en mil genuinos te quieros.
Si, porque un beso de las alturas es rendirse al amor
que santo se torna ante el simple destello de tu presencia.
Fuerza viva que no destruye solo alza de la incertidumbre
el buen amor que goza con el corazón humilde... DIOS resetea el tiempo, lava las manos de vanos momentos,
el recitar estéril sin fundamento.
Porque una rosa de gracia es quien nutre tu buena semilla
y en palabras entrega sabiduría a los desbocados caballos
que por la vida, sin directriz van maltratando el amor santo.
Así no llegaran a casa,
aunque perdonados estén por un simple te amo.
eran solo sus lágrimas limpiandoles el veneno.
para sentir en el brotar del alma el rocío dulce
de una rosa de Dios.
Hoy, tus ojos en mis ojos si, quiza destilan lágrimas
el rocío perfumado de dicha
por llegar a ti, y al besarte la nariz
sonreir, sonreir, sentir... disfrutar
el renacer nuestro amor santo.
Si, porque te amo te reconozco,
mas alla de quienes con sus miserias sobre el amor,
hagan creer que en un hombre no existe santidad.
Issisora . Maria Rial |