por Katia Barillas El cielo está de luto porque se murió una flor; ha caído deshojada, marchita de tanto amor; no hay besos, ni palabras que apacigüen tal dolor, tiene el alma congelada, sólo hay hielo en su interior. Y los ángeles bajaron donde ella estaba yerta, donde el viento susurrando se llevaba su alma en pena, a los lares de los cielos con las brujas azucenas, tratando de romper con esa gruesa cadena. Hielo en el alma yace, hielo en el alma tiene. ...