Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
El blog de Malco / El solar de la palabra.
Blog de poesía en MundoPoesía — lee las entradas, reflexiones y versos de este autor.
Dos vidas necesito. Cesan taciturnos los ocasos desangrados los oculta el horizonte rasgando su oscuro velo la noche siento en mis sueños venir tus pasos, sigilosos caminan con pies descalzos dejando sus huellas de cenizas urgando los latentes…
No te enorgullezcas Eramos gotas de lluvia de un invierno tardío eramos claridad y sombra en el fuego del estío eramos de la primavera el perfume del renacer florido eramos del otoño las hojas que de las ramas no han caido, eramos de la fragua el…
Cuerpo menguante Me desharé en la brisa me volveré polvo cósmico me robaré tu sonrisa me volveré un unicornio. En lágrima convertido rodaré por tus mejillas y de tus labios las orillas besaré diluido. Y en la magia que me atrapa de tus ojos…
Racimos de cárdenos granos, penden a su madurez la espera brotes de la frondosa mata,que en su verdor prosperan noche infinita y ancha,noche despejada entera noche de ocultas danzas,de nigromantes condenas danzas de elegías y fuego,de ancestrales…
Blancas Rosas. Era blanca su cabellera pálida su tez lunar parecía estar dormida cuando la fueron a enterrar, unos dicen que murió de mengua otros que de soledad yo digo que murió de penas de penas por tanto amar. Es cierto que estaba sola pero no…
Será cierto Será cierto que en la ambarina tarde cuando el Sol se esconde en el crepúsculo tiñendo al cielo de rojo ropaje es la sangre que derrama un amor moribundo, y muerto ya ese amor perdido la noche entrega su oscuro luto y desfallecen entre…
Remanso azul Remanso azul del ocaso,mar sereno y tranquilo quietud de claro rutilo,que a mis versos das paso, ondinas aguas de sal,hondura de sima marina tus crestas de espumas albinas,semejan un canto verdial. En la tibies de tus arenas,cuando el…
Aurora de abril Serena quietud que me envuelves de tersas sedas cálidas y calmaste el intenso fuego que abrasaba mis desvelos volviendo mis pesares en quiescentes crisálidas entrego y someto a ti el destierro de mi desconsuelo. Porque si fui cautivo…