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Desnutrición en Salta
Es panorama aterrador.
Sin agua buena, sin posibilidades,
Niegan vida, a niños inocentes.
Una realidad que se repite en el mundo,
¡Tirana la realidad, tirana!
Ricos empolvados en dinero,
Indiferencia de las autoridades
Con los más pobres:
Indígenas autóctonos,
O con los nativos.
¡No hay derecho a privarles bienestar!
Este mundo de grandes diferencias sociales
No tiene piedad con el pobre.
Solo cuentan los adinerados
¡Al pobre que se lo lleve el diablo!
Levanto mi voz de poeta
¡Tú también levanta la voz hermano!
A todos nos importan los niños desnutridos, pobres.
La poesía es una dama blanca ilusionada
Ansiosa se sueños y sentires
Primavera florida de amores
Ornamento de la palabra
Es plenitud del alma.
Serena paz, huracán, mar, sol, viento...
Ímpetu del alma iluminada
Alborada resplandeciente que encandila.
Es luz y canto,
Silencio y bullicio.
Miriadas de sueños,
Inmortal deidad.
Vivificante aurora
Inmaculada doncella,
Diosa divina
Amor de mi vida.
Hijo querido, cuando eleves tus banderas al mundo Ingrato, necio y duro, Jamás dudes en luchar con todas tus fuerzas y perseverancia. Obtén tu medalla en la batalla bien librada.
Quiero verte hecho un árbol primoroso Un halcón sin miedo al mañana, ni al fracaso, siquiera. Eres un avión, un ave de alto vuelo. Recoge en tus manos mis enseñanzas, Insértalas en tu corazón. Dios guarde todas tus empresas. Ofrenda al mundo, siempre lo mejor de ti.
Margarita, bella flor del campo, angelita tierna enamorada, rosa del cielo bendita, gran amiga, aroma de flor fresca, risueña estrellita, infinito mar de pureza, tienes el encanto de las flores silvestres, agua mansa de paz
Eva Rojas Santos te llamaste, madre mía. Volaste muy pronto de esta vida, a los brazos del buen Dios.
Rosas de amor siembro para tí. Ofrendo mil versos a tu nombre. Junto todas las estrellas del cielo Abrigo la esperanza de sentir nuevamente tu voz.
¡Sí ,madre! Aquí tu hija, Nunca dejará de amarte. Tendrás siempre Orquídeas de amor de mis manos. Sonatas de inmensa gratitud. Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
Jesús perla fina Eres mi gran tesoro, Siempre estas a mi lado, Un amigo fiel, Siembras fe y esperanza en mí.
Perfecto hombre y perfecto Dios. Eres la luz del mundo Razón de mi vida, La cumbre de mi alegría. Amoroso ruiseñor.
Fuente de todos los dones, Incalculable bondad, No ves nuestros pecados, Apuestas siempre por el hombre...
Gran tesoro Riegas la tierra de amor, Amoroso padre, No quieres que nadie se condene.
Tienes lazos de inmensa bondad, Enciende tu luz en la oscuridad, Siembras siempre claridades, Oropel de delicias, Rosas finas de esperanza, ¡Oh, señor, a ti me rindo!
Te amo Perú. Eres mi razón, mi orgullo. Aquí nací, mi tierra amada Orgullo nacional. Perú, Eres fuerza, unión, fraternidad, Raza de inca guerreros, Un nuevo horizonte dorado, se abre para ti.
Me dejaste con el alma hecha pedazos Encendiendo faroles a tu ausencia Divagando en laberintos sin salida. Enclaustrada en tus recuerdos Jugando con la nostalgia, Atada a tus perfumes, Susurrando tu nombre a los vientos, Tiritando de frío sin ti,
¡Es hora de que vuelvas amor!
Te quiero amor. En todos los mares Que rodean tu existencia. Un cielo de estrellas inventé para ti, Infinitas mariposas de color, En un lago cristalino y puro. Recibes todos los rayos de mi amor Onduladas caricias en flor.
Amor, en rosas instalado. Mi más bella alcancía dorada de bondad. Oropel delicado de mi corazón Rocíame siempre, en tus aguas de caricias plenas.