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Un poema hermoso dedicado a las madrecitas del mundo y si te agrada mi vídeo apóyame con un me gusta en You Tube, mil gracias. Dios los bendiga siempre estimados amigos poetas de Mundo poesía.
En el campo de rosas y de fresas, un ruiseñor cantando melodioso agita su plumaje majestuoso, y canta enamorado con pasión; le sonríe a la vida descansada, se alegra con las fresas y las rosas, y exulta en mil canciones deliciosas ¡Muy jubiloso esboza su canción!
Él aprendió a vivir feliz con poco, se alegra con lo simple, con lo bello, el caminar en paz siempre es su sello, ¡Sabe vivir la vida el ruiseñor!
No mira el mal, jamás en su horizonte, no advierte los abrojos molestosos, sus cantos son con faros luminosos; aprendió a disfrutar feliz su flor.
Estoy en otro cielo, y desde acá te miro diáfano y completo, no hay arruga en ti, no hay mancha que nuble el amor.
Desde estos mis altos aposentos, te veo inmenso, como un titán, o un Goliat valiente. Y me siento a gusto contemplándote una y otra vez.
Desde mis vitrales todo se ve ¡tan bello! Siento que te puedo amar más completo, porque te amo aun cuando no me sientas, ni sepas que estoy allí.
Te amo desde las distancias que me alejan y me acercan a ti. Te amo desde otra dimensión, la dimensión en que solo seas tú: con virtudes y defectos, con aciertos y errores.
Desde a quí siento que te puedo amar más honestamente y de forma más real, pues, te amo así cómo eres, sin tenerte que cambiar.