Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Al tiempo que te arropé,
¡besé!
Tú en tu cama, dulce nido,
¡dormido!
Y mi labio, ¡qué bien siente!,
tu frente.
De mi amor eres la fuente
y así te noto mi dueño...
Queriendo mimar tu sueño,
¡besé dormido tu frente!
A mi amigo Domingo el de Guzmán gran aficionado al campo y a las tierras burgalesas de Caleruega, Covarrubias, Santo Domingo de Silos, Hacinas, y otros parajes con los que entra en íntima unión más veces de las que él desearía.
El Sil soñaba ser Miño Ovillejo
Bajo una bóveda añil el Sil que encañonado bajaba, ¡soñaba!, con la sonrisa de un niño ser Miño. Corriente, cascada, armiño era el color de la espuma, y entre piedra, viña y bruma el Sil soñaba ser Miño.