CANSANCIO
Inciertas pesadillas, yo las veo;
son sombras más oscuras que la noche
rozando el parabrisas de mi coche.
rápido y silencioso su aleteo
Los faros no consiguen deshacer
el entorno brumoso de la ruta.
Parece que me interno en una gruta
y no puedo el final siquiera ver.
Me detengo cansado y abrumado,
las sombras se acercan, me rodean,
y girando en mi torno merodean
sin llegar a tocarme, quedo helado.
Despacio respiro aire caliente
no quiero ni moverme, tengo miedo,
me acurruco espantado y sin denuedo
me late el corazón cobardemente.
Apoyo la cabeza en el volante...
De repente despierto adolorido,
es de día,los bichos ya se han ido.
Debió ser un cansancio fulgurante.