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Granada llorará, como es costumbre, en cascadas, acequias y en la fuente, mas no mires atrás que está la cumbre vestida de blancura y oculta cada lágrima y tristura.
Granada está pendiente siguiéndote los pasos a occidente.
Granada irá camino de Castilla, irá en tu corazón y entre tus manos, abiertas de honradez. De tu semilla, los surcos paralelos de los llanos, que ya están a la espera, harán una florida primavera.
Y cuando de mañana regreses a la estepa castellana no irás en soledad. Y aquel camino harás con una escolta de trigales, y en Dios que da los aires al molino, y en Dios que saca pan de los canchales.
No existe luz más honda, no existe más anchura a la redonda, no existe mejor cielo y más altura, no existe más cosecha y más llanura.
Solemne es la morada que das al corazón de la granada.