Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
No tengo sueño, y cuento ovejas, van tan rápido que me marean. Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez… Mis ojos vuelan, ya no sé si duermo o soy otra oveja.
En un círculo
marco y coloreo
un puntito
y otro puntito,
son los ojitos,
al centro
una rayita
es la naricita,
debajo de ella
una curvita
es tu sonrisa.
A la niña Lelita le gusta mucho diseñar
puntadas tras puntadas un vestidito coserá,
la figura de su muñeca con el metro medirá
los hilos de colores el patrón moldearan.
Pedal a pedal el zurcido va entallar
la modista chiquitita lo sabrá ajustar,
la hebra serpenteando la tela ira, hasta
hilvanadas las costuras y ribetes acabar.
El dedal, la costurera precavida debe usar
para los deditos y piel vigilar en no puyar,
las agujas y alfileres son de cuidar
igual las tijeras te pueden dañar.
Contenta y aplicada la niña modista esta
con su maquinita de coser motivada va,
la negrita consentida nunca le abandonará
a sus hijas y nietas se la quiere heredar.
NOTA: La negrita, es la legendaria máquina de coser que fue lanzada a la venta desde mediados del siglo XIX, el modelo no fue modificado en más de 100 años, es hecha en hierro y acero por lo que resulta muy duradera, su funcionamiento es muy sencillo, pero trabaja mejor que muchas maquinas modernas, aun es fiel servidora de modistas y emprendedoras del diseño de modas.
Estrellita sin luna huerfanita hoy, dime si estas triste por qué no brillas como sol, dime estrellita solitaria como lustro tu carita y serás la más bonita que pueda admirar yo.
No te compares con las otras serán diminutas o grandotas, todas atraen con su magia a las miradas que les buscan, mas como tu ninguna que desde el cielo me apuntas y me traes inspiración.
Estrellita sin luna, huerfanita hoy, dime si quieres que te adopte yo.
Anoche tuve un sueño, un sueño surrealista, diminutas criaturitas retozaban en el universo. Vi una mariquita, sentada en flor de limonero, cerquita del río, cantaba rancheras con una guitarrita.
Una gotita de rocío bien abrigada, en esquí se deslizaba en un cristalino rostro y a la fontana de sus deseos cayo hondo.
Una chispita de fuego con gafas de sol y sombrero, bailaba rap en el suelo alucinando ser rapero.
Un granito de arena atleta en sudadera y pantaloncillos, corría disciplinado en el tartán hasta llegar al final.
Una pudorosa lombricita se desvestía muy lento, desafiando al receloso viento y este la miraba muy descontento .
Un pétalo con maletas, en el césped queriendo ser capullo de flor, esperaba que el tiempo transformara su honor.
Una hormiguita cargaba el peso de las penas infantiles las zumbó al vacío, en luceros se escondieron, les pusieron penitencia, recitar desde el cielo.
Ahí estaba la Mariposa de cristal, quien retozona agitaba sus alas reverenciaba a los presentes con sus -¡Saludinesss!
Su vestido estampado coqueta acomodaba, mientras las margaritas y sus hermanitas en brillante fantasía la maquillaban.
Al final, vi niños y niñas al futuro le sonreían, con sus sueños en las pestañitas, lisonjeros balanceaban sus benditas manitas.
En un sutil suspiro abrí los ojos, tenía el trapito en la mano, la cabeza apoyada en una vitrina, eran miniaturas en cristal murano, ¡me había quedado dormida mientras la estaba limpiando!
Sueña, sueña, sueña mi niñita consentida
quédate con la felicidad prometida,
imagina un paraíso en la maseta del jardín
entre verde follaje y caminos de amapolas.
Dibuja una casita de tejas rojas
donde cante en su rama un pajarito,
peina el viento entre tus dedos
en tus manos colecciona luceritos.
Vestida de primavera
juega a las escondidillas con las mariposas
a las cosquillitas con nubes celestes y rosas.
Construye un castillo bello
y desde la cumbre baja a el
¡casita de sueños a tus pies!
Coleccionando margaritas soñaba la nena ser paloma, una mañana de primavera ilusionada la pequeñita se fundía entre ojales blancos y verde pradera; es que ella traía alas de mariposa que en el jardín se mecían.
Chiquitito pasaba el tiempo la paloma solo fue su reflejo, moviéndose todas como pañuelos …margaritas …mariposas …la paloma y la angelita que ya, niña no lo era,
era una tierna soñadora que margaritas deshojaba, fijaba en sus alas el esmeralda posándose ligera sobre las horas; como queriendo detener el reloj en el que plumitas le salieron.
Pasito a pasito da vueltas el relojito mueve sus brazos y unos van apudaditos, el segundero corre rápido porque es delgadito, el minutero le sigue pero es más discreto y serenito, el gordito de las horas a veces te despierta y asombra, él te recuerda como ser disciplinada persona.
Canta dos veces los números del uno al doce, una mitad duermes y sueñas, está oscuro de goce porque brillan la luna y las estrellas ¡Es de noche! La otra mitad estudias, comes y juegas con derroche ¡Es de día! esta transparente y el sol rotando en el celeste, así va dando vueltas, anochece y otra vez amanece.
En su ritmo musical de tic…tac…tic…tac debes a todos por igual amar y respetar, brinda tu mano amiga de noche y de día, así sol y luna con nuestro planeta haría.