Belleza erigida entre la inmundicia de la sangre
entre los vanos confines de carne.
Contemplo tu viaje,
como huella desterrada de la libertad te veo
Soy como el rocío anclado tras el paso fantasmal de tu noche…
flor de huesos que espera tu lágrima jovial para concederse.
(Alarido nocturno dislocado
que rueda por entre los ojos
de quien no quiere llorar)
Bello.
Amo tu belleza,
indiscutible;
como un amanecer perfumado
como un hospital vacío
río aguerrido arrasando los pasillos de la tierra,
los rincones estremecidos
donde se acodaban a beber los héroes del terror.-
Hay que tener cuidado con el surrealismo.
Para si quisiera este tesoro el capitán Garfio en los mares del sur.
TE ABRAZO