Tres putas caras,
cuatro atados de Parisiennes negros
toda una noche sin pegar ni un solo ojo,
un par de petacas de whisky
y todo el salario mínimo despilfarrado
detrás de las sábanas de un insomnio y su capricho
son las cinco cosas
que dan un resultado bastante perjudicial
a la hora de pensarlo bien.
Pero si lo pienso aún mejor,
para nada es un gran costo
tener un pulmón con un poco más de cáncer,
algo más de cirrosis en el hígado
y terminar todo lo que queda del mes
cagado de hambre.
En verdad,
no significan nada unas manchas más al tigre.
Siempre y cuando
disfrute de tener bien limpia la próstata
aunque sea
una vez en la vida.