detras de las pasajeras nubes se esconde el ardiente sol de mediodia...
Caminando sin prisa,
sin un rumbo fijo,
un niño hombre camina,
una camisa atravesada en el hombro
y la marca que dejo la sal de una lágrima...
y la marca que dejo un puño en su sonrisa.
El hombre padre grita y se ofusca,
la mujer madre llora y se calla,
el niño hombre se levanta y camina.
No existe el tiempo ahora,
se olvidaron las palabras rezos;
en la avenida las sombras
de las pasajeras nubes.
y en el cenit se asoma el sol que calcina.
se perdieron huellas en el polvo de mediodia,
ahora la camisa esta sobre la cabeza
con el sudor se borró la huella de la lágrima,
pero aun le queda el sabor amargo de un puño.
y el hombre niño camina...camina
El hombre padre murio de tristeza,
la mujer madre llora y se queja...
el niño regresa convertido en hombre.