¡Es Diciembre, Marián! El mes más hermoso del año, no es momento para traer a la luz frustracciones, sinsabores, etcétera.
Diciembre es felicidad y despedimos el año con felicidad; no recuerdes cuántas veces te caiste sino cuántas veces y cómo te levantaste.
Ya te lo dije hace varios diciembres atrás. ¡Nada de
lágrimas ahora! Si estuvieras aquí, te besaría tanto hasta arrancarte una sonrisa.
Te quiero,
Rogelio.