Nací… mi madre ,la soledad.
Lugar …una vieja taberna.
Mi hermana… una añeja botella de vino
atada a mis manos por la melancolía.
Mi rostro refleja la amargura,
el hastío de esta vida,
de la hipocresía del destino.
En mi mirar encontraras la maldición de un mal amor.
la desnudez que seduce a las almas.
El mundo me inyecta el odio
jamás pediré perdón al cantinero.
Tengo un profano sudario
que huele a mugre ,ansiedad y muerte.
Que me importa fingir cariño
a una masa amorfa
por sus sueños secuestrada.
Aunque se me destroce el corazón
yo seguiré este mi camino,
el camino que la paloma asesino.
Hoy me quito las sandalias
para sentir del mundo su desnudez.
Sebastian Dusalgi.