poesía...
creación divina inspirada por el nectar de la vida
Le cambiamos el formato al pensamiento,
no hay abstemios en la bohemia de la vida
le cantamos al amor con la diferencia que hacen unos tragos
de dulce veneno. O el enervante licor, regalo de los dioses
Mi espiritu se eleva liberado
inhíbido de normas de conducta,
en busca de la utópica vereda
donde las ninfas alegres se desnudan
y posan para el lienzo del poeta.
Que ebrio de decepción o de agónica tristeza,
le canta al dolor mientras su copa se vacía.