Las hojas han caído, es otoño,
el viento sus alamas se lleva.
El árbol se queda sin palabras
y una paloma sin nido.
Es un lóbrego escenario de una tarde,
alma que a perdido su quietud.
¿Cuándo volverán las flores a tener su brillo?,
cuando los árboles vuelvan a parir sus hojas
y las notas canten su nocturno,
y en ese eco de violín
naceran las rosas.
Sebastian Dusalgi