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El radiante pendón
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
En la ciudad de Maracibo hace mucho…mucho calor, es común ver por las calles vendedores ambulantes de agua de coco y cepillados, raspados de hielo al que se le agrega jugo de fruta y encima leche condensada. Esta foto es de uno de esos heladeros a pedal con un ingenioso diseño que tiene por nombre una frase del himno del estado Zulia de letra de un insigne poeta de la región Udón Pérez.
¡Que bien, yo quiero, yo quierooooo! Sí, que bien me vendría ahora que ya va haciendo calorrrrr... Gracias EYA por acercarnos este refrescante saber de tu linda ciudad. ¡El radiante pendón! Me lo apunto como lugar de vacación, jejejeje. Un abrazo alegre para ti.
Videya
Ayyy Mireya cómo me gustaría estar ahí, soy amante del calor por encima de todo, no aguanto el frío, se me cala a los huesos en un santiamén jejejeje, ayyy qué rico el coco, y todo, todo está rico, la imagen fenomenal. Me ha encantado pasar, besazos con mucho cariño...muááááácksss....
Normal Vidal, aquí eso es normal, común y este se encuentra siempre a la entrada de un reconocido teatro en el casco central de la ciudad.
Bienvenido, ya te veo dentro del kiosco sirviendo cepillados y lanzando versos, no, y es que yo te ayudo gozando una bolada como decimos por aquí jajaja eso si, el dueño te lo permite si primero bailas un raspacanilla con una maracucha jajajajajajajjajjajjajajajajajajajajajaja
Un abrazote
Eyavid
En mucho nos parecemos, yo prefiero el calor que el frío pero aquí no es cualquier cosa por mas acostumbrados que estemos es fuerte y debemos hidratarnos constantemente y que mejor cosa que el agua de coco, siempre bienvenida a mi tierra y mis cositas Lomita.
Que guay! Que típico y que apetecibles esos cocos y demas líquidos y no tan liquidos elementos, muy bonita la foto, me transporta a tu ciudad y me veo con una amiguita Mireyita tomándonos uno de esos cocos mientras sonreimos al sol, como dice el gran amigo Vital: Yo también quierooooo. Besote de agua de coco, aquí no podía ser de otra cosa. Paco.