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Viernes, 05 de agosto de 2016...
Viernes, 05 de agosto de 2016... — Las tres lunas... · Blog en MundoPoesía
Santiago del cielo gris y nublado, Santiago del sol, tierra del arte y poesía, tan llena de vida e ilusión - cuando temprano de madrugada miro por la ventana y pienso en encontrar amor, aquí mismo, algún buen día...
Con este frío invierno suramericano uno se siente aun más solo - y nada de lo que haga podría cambiar esta triste realidad...
Pero, ¡los chilenos son hermosos...! Cuando sonríen, les brillan los ojos...
Quisiera que un Hombre chileno se fijara en mí... No sé hasta cuándo tendré que aguantar tanta angustia, tanto desespero por falta de lo más esencial, en esta inmensa soledad que, sin embargo, no ha sido capaz de borrar mi esperanza tonta de que de pronto ocurra el milagro y que alguien me ha de querer en esta tierra de amor y de la vida...
Adoro a los chilenos... Me encanta este país; nunca dejaré Suramérica. Yo acá me quedo a vivir una vida verdadera y plena, con sentimiento, con fuerza, con sabor agridulce de las lágrimas y sonrisas, de pasión inagotable por lo bello, lo bueno y lo intenso - acá me siento en mi casa, a pesar de toda la pesadumbre, de mi pobreza y del frío que atraviesa mis huesos y mi espíritu - y acá es donde quisiera morir cuando llegue mi hora...
Necesito un Hombre... Un chileno lindo, divino, de corazón cálido y forma de un dios griego... Si el mapuche del que me enamoré al llegar hace unas semanas no me quiere, pues, ha de haber alguien que sí, querrá tener mi devoción, aunque sea lo único que tengo, pero puede ser una gran felicidad para aquél que sepa apreciarlo...
Por el momento, el domingo me quedo en la calle, ya que tengo que desocupar la habitación que no puedo pagar, debido a las circunstancias...
Se me hace extremadamente difícil hallar empleo, simplemente por ser extranjera sin papeles, y no me quieren dar visa de trabajo sin contrato laboral. Ese es un problema grave; un círculo vicioso: para conseguirlo, tendría que trabajar por dos meses de probación, sin contrato, pero ni siquiera a eso puedo aspirar sin RUT, sin visa temporaria. He intentado con mucho empeño lograr esa meta, pero fue en vano. Odio sentirme inútil. Necesito trabajo para mantenerme y un lugar a donde ir... Techo y comida... Un poco de afecto... Un poco de amor...
He visto durante mi breve estancia en Chile a mucha gente pobre durmiendo en las calles. Lo curioso es que los omnipresentes carabineros los dejan en paz, no les dicen nada, les permiten quedarse allá donde están, tranquilos. En Europa, otra cosa.
Santiago es una ciudad bonita, con arquitectura impresionante, calles limpias y bien mantenidas, el dulce olor de maní confitado en miel llenando el aire por todas partes. Galerias comerciales en la zona turística del centro son magníficas. Hay un teatro en San Antonio, una de las calles que se cruzan directamente con La Moneda en pleno centro de la capital. Allá la entrada a la ópera cuesta desde 5 mil pesos (¡tan barato!) - en agosto, hay "La Traviata" de Verdi y un concierto de música clásica desde 2 mil pesos. En Europa, jamás he podido disfrutar de la ópera y teatro o conciertos porque los precios de las entradas están por las nubes. 40 mil pesos chilenos es lo que vale la entrada a la ópera en cualquier país európeo. Acá sólo 5 mil... El arte es para todos...
También en agosto estrenan en los cines una película sobre Neruda, la cual me gustaría ver, si puedo, por supuesto. Mi poeta favorito, autor de mi poema favorito, "Esclava mía"...
Es en el Paseo Ahumada donde he visto varios artistas callejeros y músicos increíblemente talentosos quienes vendían sus discos por 2 mil pesos uno, aunque merecían mucho mejor... He conversado con un pintor chileno de cuyo nombre no me acuerdo, cuyas obras han capturado mi atención particular por su intensidad y su inmensa profundidad, pues él había desarrollado una técnica muy original e innovativa de pintar sobre terciopelo, dándole más brillo y un toque oscuro a sus paisajes marinos (que a mí, me encanta la pintura marinista). Fue una experiencia enriquecedora. Quizás, algún día me anime a hacer un cuadro así, también.
Todo esto me demuestra que acá se valora el arte, el talento, la belleza, la vida verdadera y auténtica, tal y como debería ser...
Me gusta esta tierra y me agrada ver tanta gente hermosa, aunque he de experimentar todavía la famosa calidez de sus corazones y temperamentos...
De manera que sigo luchando por una mejor suerte - y me despido por ahora... Hasta luego, amigos - especialmente los chilenos y santiagueños... Que les vaya bien - cómo se dice acá de costumbre... (Les dejo abrazos y unos cuántos alfajores con café, jajaja...)