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Con el cariño retenido entre los dientes. Con las caricias en los abismos de mis yemas. Con este aliento que arde como pira en la garganta. Con este abrazo mío tan vacuo sin ti, tan desmayado... Con mi lecho sonámbulo, buscando entre las sábanas la calidez de tu sombra. Con este dolor que cruje y me ensordece, que muerde mi pecho, que hiedra mis párpados, que araña mi estómago... En la voz que se me quiebra llamándote en susurros, ahogándose en mis sueños nombrándote en mis letras. En el pensamiento que me sigue obsesivo a cada paso. En esta ausencia... tan presente, tan concreta, tan perenne... Con esta orfandad que limita las paredes de mi casa, estrechándolas... absorbiendo el aire, cerco a cerco, grado a grado, rebajándolos... derrocando mi aliento. En la soledad que me dejaste, alimento de sal para mi hambre, llanto seco, vacío intenso.
En todo lo que observo, en todo lo que toco, en todo lo que huelo en todo lo que sueño en todo lo que siento... en todo,
Con el cariño que te siento...
Me ha parecido hermoso el poema y el recitado, con un llamado desgarrador a alguien que ya no está y ha dejado un vacio inmenso, la voz eriza la piel entre susurros y quejas, porque se quiere rebelar ante la soledad que la atormenta, con un final que deja poco margen para la vuelta. Felicitaciones por el poema y por el reicitado. Lo he disfrutado como una verdadera joya poética. Sinceramente Marta