Luz que de mí te apartas, llena el cántaro
oscuro desde el borde hasta su fondo
ocúltale a mis ojos las tinieblas
y sé materia, pájaro y luciérnaga.
Te vas de mí, te alejas de mis párpados
y en tu ausencia me buscan esos pájaros
de barro y sal, oscuros, misteriosos
que florean la samba de los otros.
Angustiada resurge la camelia;
con su león herido por la lanza
la espiga se repliega solitaria
y vuelve a florecer su voz bohemia.
agosto 29, 2016