Ayer me volví encontrar entre tus poesías,
entre esas cosas que escribes y publicas,
entre las cosas que sientes y entre las que inventas;
pero te encontré seria, mustia,
como el que ante el dolor reacciona,
sé que tú también me miraste
y aunque no escuché lo que me dijiste,
puedo adivinar lo que pensaste...
Te extrañé en mi ausencia,
y aunque no me lo creas,
por allá donde mis pasos me llevaban,
te buscaba en cada cara que miraba,
y varias veces sentado en la playa,
contemplando el horizonte,
donde el mar y el cielo se juntan,
pronuncié tu nombre en voz alta.
Pensé que estabas ahí en ese espacio,
donde mi propia vista me engañaba,
y mi voz en un eco tu nombre repetía.
No se cuando regresarás...
Yo ya he regresado,
y aquí donde sentado siempre te esperaba
para decirte todas estas cosas mías,
aquí me encontrarás lleno de recuerdos,
unos gratos, otros solo recuerdos...
Donde quiera que estes,
gritale al mundo que lo amas,
aunque el mundo ignore tus penas.
Y quizas experiencies como yo, la alucinacion,
de haber encontrado el cielo en la tierra, o la tierra en el cielo.
Y aunque no sea mi nombre el que llevas en tus labios,
que sea el amor el que te haga soñar,
el que te haga sonreir, o que te haga llorar.
Tu nombre...
Clari