hay en el corazón del fuego
un nombre escrito
hay en tus ojos
los míos
cuántos mares ardiendo
han pasado por ellos
Marián de sangre y lumbre
de vidrios y de sal
cuánta desolación
ahora que te tengo
debe ser el amor
para incendiarme así
en crepitar de pupilas
y hacerme isla contigo
quiero llorar ahora
hasta inundar el cielo
por quienes me aman
hasta que me vean morir
en el pabilo de esta vela
y del instante eterno
nacer enamorado