A pesar de ser abiertas
largas rutas y caminos,
ninguno tiene destino,
solo llegan al desierto.
Como jóvenes inexpertos
muchas veces nos perdemos
por equívocos caminos
y casi terminamos muertos.
No seamos tan confiados
pues las rutas de la vida
traen más penas que alegrías,
pues en ellas los peligros
están a la orden del día.