Mi ser mucho tiempo anduvo
soñando con lo que nunca tuvo
con botines embarrados
y la ropa destrozada
por los caminos más duros.
Luciendo barba no deseada
por senderos no asfaltados,
donde deambulan los menos
pues no conducen a nada.
Siendo un fantasma en huida,
decidiste darme otra vida,
salvandome de la caída,
calentandome cuerpo y alma.
A diez años de ese inframundo
vivimos un amor profundo.
y como este amor tan rotundo
nunca habrá otro en el mundo.