Tu, cual árbol perfumado,
con mil flores adornado.
Yo, como pájaro alzado
deseoso de ser amado,
en tus ramas me he posado
Tras un vuelo prolongado
por tu pecho alimentado
y por tus arrullos dormido,
la fuerza he recuperado
para ser tu bien amado.
En esta selva frondosa
con tanta flora salvaje
cubrámonos con el ramaje
para gozar la fogosa
pasión que nos enaltece.