No se como podemos congeniar
siendo yo un ser normal
y tu ese fuego artificial
peligroso y explosivo.
Y gracias a un milagro
nos amamos sin dudar.
Eres brisa y tormenta
eres pasión e inocencia.
Dices amarme y lo niegas,
eres un barco que vuela.
Eres verdad y mentira,
también pena y alegría,
eres leña que calienta
del árbol que nos refresca.
Por si esto fuera poco
tu eres la luna y el sol
en eclipse permanente
y por todo estoy loco.
Tus opuestos son evidentes,
estas presente y ausente
pero por tu amor ardiente
te amaré eternamente.