entre mis brazos, pero no puedo…
la guardia, debo seguir así, cuidando de mis rosas, después de tantos sinsabores me llegó el momento. Ahora están en sus apogeos en las idas y venidas, queriendo conocer todo, todo les gusta, todo es un disfrute se divierten, ríen a carcajadas, son jóvenes. ¡Cómo me gustaría llevarlas a sitios hermosos…!, al teatro, a museos, a los mejores restaurantes, viajar, conocer sitios hermosos, pero no poseo ese oro valioso del dinero, la vida es injusta, “nadie da duro a real”… (como decía mi padre). al contrario, te quita, llega una mañana y se lleva todo aquello por lo que tanto has luchado y has querido. Todo lo que tengo, me lo gané con el sudor de mi frente (aunque es una frase ya dicha), es así, lo que tengo bien ganado, casa, hijos, hasta la casita blanca que todavía estamos haciendo. No puedo ni podemos darles eso, porque no poseemos caudal suficiente para esos placeres, nos cuesta llegar a final de mes llevando por delante esa ilusión de esa casita blanca para retirarnos cuando seamos viejecitos.
la guardia con mis rosas, es el momento de luchar más que nunca por ellas. No quisiera cerrar los ojos sin disfrutarla a esa casita y vernos rodeados de los brotes de nuestras rosas, con un pequeño jazmín en nuestro jardín. MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.
♥ Hacer una donación