Si pudiera atraerte a mi
que no daría por hacerte feliz,
qué no haría para amarte así ,
con honestidad y pasión,
sin cometer algún desliz.
Si tal deseo ocurriera
juro que de alguna manera
pido un nido en el cielo
y nos vamos en raudo vuelo
a organizar el futuro.
Este sueño fantasioso
no podría ser mejor
para afirmar el amor
que deseamos sea glorioso.