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Anhelando recuerdos
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
Anhelando recuerdos
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Anhelando recuerdos
Mama, que palabra más bonita y que bien suena, se me humedecen los ojos, sólo recordando tiempo que ya pasó…, y que no volverán! Aquellos cuentos de la caperucita y el lobo, o de los que yo misma me inventaba, aquellas nanas que yo les cantaba, y que hacían el esfuerzo de no cerrar los ojos pá que no dejara de mecerlos. ¡Ay! !¿Cuánto daría yo, por tenerlos de nuevo en mi regazo? !!Por darles de mamar de mi pecho! y ver sacar los deditos de los pies, de los barrotes de la cuna? Por esos saltos en la cama, por esas protestas de las comidas, …-que sino me gusta esto, que si no me gusta lo otro, que porque no pones esto, que porque no pones lo otro….!Ay! cuánto extraño sus ojos, sus protestas, sus juegos, cuánto extraño ese beso, y ese abrazo que apretabas los labios, y me decías…. ¡Ay mami,! cuanto te quiero cógeme en brazos
Se puso un vestido de color azul oscuro. Estaba palida,tanto… que el vestido le resaltaba el hinchazón de los parpados y los ojos enrojecidos. Permanecía sentada en aquel sillón de skay, con los muelles ya vencidos de su padre. Se sentía cansada, algo abandonada, como si nada le importase, como si todo fuera acabarse sin remedio y le diese igual todo. Estaba atardeciendo y por la ventana se metía ese color rosa anaranjado. Su madre entró apena sin hacer ruido y le dijo: ¡hija tu padre quiere hablarte! Entró silenciosamente en aquella habitación donde su padre luchaba con la muerte con esa bravura que le otorgaba, hablaba bajito pero ella le oía y entendía, le daba consejos y a la par se despedía. Pasaron dos años y había perdido la cuenta de las veces que se había sentado en aquel sillón, recordando aquella habitación de sus padres, con aquella foto en la mesita de noche. No era justo. Nunca podría serlo. Estaba ida, como flotando, sin raíces, sin peso. Su hijo, la tata, su padre, su madre, su hermano…Era como si alguien quisiera vengarse de ella y lo hiciesen lentamente poniéndola a prueba desafiándola a seguir resistiéndose
No es venganza... Es la vida, que nos hace pasar por todo este dolor...
Pero piensa que estamos de paso y que tenemos un destino marcado ya desde que nacemos.
Ayyy mi niña guapaaaaaa, un beso.