[FONT=&]¡Ahogada! ¡Ahogada!
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[FONT=&]Desde el faro se ve a una fatídica hazaña, a una mujer asediada por el frío hálito noctívago, ya sin ambiciones ni esperanzas que se ahoga en el río, ya no quiere respirar y corre aventurera y ansiosa a danzar con la muerte. ¡Ahogada! ¡Ahogada por la masa que la acecha con una hipocondría soledad![/FONT]
[FONT=&]¡Ahogada! ¡Ahogada!
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[FONT=&]Despojada de su ternura, de su inocente vida. Ya se ve flotando en el torrente matutino, adornada con lilas de agua y lotos viperinos. Levantadla con cuidado, con ternura y con encanto: tan inmaculado, tan mancebo, tan pulcro y lozano es su sepulcro níveo, tan apolínea es su agraciada figura dormida.[/FONT]
[FONT=&]¡Ahogada! ¡Ahogada!
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[FONT=&]Mirad con los ojos ensombrecidos, mirad sus sueños desvalidos pegados al cuerpo como una mortaja que arrastra sus lágrimas y su osado camino, mientras el agua se escurre gota a gota de sus ropajes cohibidos ¡Levantadla en seguida, con amor, sin fastidio ni odio al destino!
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[FONT=&]¡Ahogada! ¡Ahogada!
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[FONT=&]A la luz de los faroles que parpadean en lo íntimo de un brioso río, con los candiles que la iluminan en la noche despiadada y asesina. Se ve a la mujer, trémula y confusa en medio de tanta algarabía de las sospechas del nefasto juicio, todo por un amor prohibido. Se ve a la mujer sin albergue en la tierra prometida. Enloquecida por la argucia de la embustera vida y seducida ante el reservado enigma de la muerte, resolvió, pronto lanzarse al impávido afluente... y pernoctar por siempre en cualquier parte, en cualquier sitio fuera del mundo presente.[/FONT]
[FONT=&]¡Ahogada! ¡Ahogada!
Grita Hamlet sin consuelo por su romance desvanecido. [/FONT]