Así como el mar bravío
en la playa se serena,
pierde su agitada furia
y cae en la mansedumbre,
así tus sabios consejos
hacen que me acostumbre
a dejar atrás mis euforias
las penas y el hastío.
Así es como contigo
se calma mi alma en pena,
por eso siempre te digo
me someto a tu alma buena.
Si me llegas a faltar
un pozo me va a tragar
y de el no podré salir
pues sin ti voy a morir.