Desnudo de aguijones el avispón
se come el abdomen de las abejas
invadiendo el crepúsculo de la comunidad, una mudez de sanatorio
asceta en el ingobernable redil
del solitario.
Peñasco de lirio rezuma el polen cántico premura del soñar.
Sabes a hierbabuena en un trébol de cuatro
hojas dibujadas por preámbulos del
dictamen, gula del ángel indemne.
Candado en la suerte y coro global.
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