El dorso del retrato no ensucia la espalda del sol.
La taxidermia del beso, acude a mi visión con velocidad.
Y el sincero dormitorio de la luna
tiene el testero escondido bajo el velo
entre pezones de lácteos relámpagos
la sencilla oscilación del péndulo anima a la noche del color a estallar
como fuegos de artificio.
e izadas las voluntades, no compito con deseos rotos, si no con reflejos
de ausencias ,de mapas de tristezas
y caricias de pincel.
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