El trémulo ayer mareado y con ganas
de vomitar, palidece en el sordo
penacho del camino, todos ocultan
llamas de equipaje donde la llave
del insomnio trepa por enredaderas
que parecen coronarias.
Y la rabia se llena de espumarajos
con la muerte acechando el camino
del poder.
Reservados todos los derechos©