Los verdes valles del insulto, se rasuran con la ironía, templanza de astucia demolida por el rencor,
Hay que batir y deshacer los grumos
del rencor.
La salsa puede corromperse,
añiles del cielo rompen la salud
edificando el curtido de las alforjas
llenas de silencio, para llenarlas de gritos.
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