Desnudo este papel. sin melodramas
en el blanco prematuro del signo
anímico de su arquitectura.
De ese silencio,
el liguero caído como
un alga o trenza anudada.
son los escupitajos del océano
a la playa. Tan rayada distorsión.
Que imagino el disturbio con severa
transición, al descubrir las tablas
del delirio canjeadas por olas.
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