Convertir la impureza en belleza
Es ver los barrotes de tus ojos cautivos y yo tu carcelero
por siempre sería también tu prisionero.
Cosido el tiempo masculla
un jardín frondoso lleno de teatralidad, donde la carne
busca la piel del contorno
Adherida al pico,
Y se escapa siguiendo un reguero
de alpiste y sueños dormidos.
Reservados todos los derechos©