La desesperación nada, sin saber
nadar.
Anda abriendo caminos llenos de
hambre.
Los rumores se incendian en tu huella.
La sangría del vaivén circula como
un río lleno de viveza.
noto cómo el nutrir del mutismo
Aprende a andar, a nadar,
y la pluralidad está inmersa
en el aullido que sentencia
solidaridades.
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