El sueño se divide entre crédulas
visiones, e incrédulas suspicacias.
Casi sin merecer los puentes del delirio, verlos agrietarse en el mapa onírico.
Un desgarro de jirón en la mirada cauta y se ausenta en pánicos grumos
de los vértices añiles palideciendo
el migrar del mundo piano a piano.
¿Dónde buscaremos ,en qué cuencas
de inacabadas caricias del dorso tendrán el hambre las hermosas
mujeres , que pioneras luchan
contra la declinación del mundo
hacia la machista segregación
del género, que inflan los globos
del surtido mecedor, cuando
su calibre de defectos, contamina
el barril de preñeces?
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